¿Qué es una contractura muscular?
La contractura muscular es un espasmo de las fibras musculares tras un esfuerzo intenso. En condiciones de esfuerzo intenso y fatiga, el músculo puede quedar en parte en tensión incluso después de detener la actividad.
A diferencia de una lesión estructural (desgarro, elongación), no hay rotura de fibras: es una disfunción del tono muscular, generalmente reversible con los gestos adecuados.
Diferenciarla de unas agujetas o un desgarro
Tres cuadros distintos, que no hay que confundir:
Contractura: músculo sensible desde el final del esfuerzo, que permanece contraído
Agujetas (DOMS): dolor que aparece de 24 a 48 h después del esfuerzo, sin músculo contraído de forma continua, consulta la página dedicada
Desgarro, elongación o tirón: dolor intenso, a menudo inmediato, a veces con hematoma, consulta la página dedicada
Cómo aliviar una contractura muscular
Es posible relajar el músculo mediante masajes, estiramientos suaves o calor local. El fisioterapeuta también puede usar técnicas específicas (masaje transverso profundo, punción seca, electroestimulación) para aliviar el dolor y actuar de forma más eficaz sobre el músculo.
Una contractura que persiste o empeora a pesar de estos gestos merece una valoración profesional, para descartar una lesión muscular más seria subyacente.
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Preguntas frecuentes
¿Una contractura es una lesión de verdad?
Es una afectación más leve que un desgarro o una elongación: no hay rotura de fibras musculares, sino un espasmo reversible del tono muscular.
¿Hay que dejar el deporte en caso de contractura?
Una pausa breve y unos gestos de relajación (estiramientos suaves, masaje, calor) suelen bastar. Si la molestia persiste varios días, es mejor consultar.
¿Calor o frío, qué elegir para una contractura?
El calor suele recomendarse para una contractura, ya que favorece la relajación muscular, a diferencia del frío, más indicado para las fases inflamatorias agudas.
¿Cómo saber si es una contractura o un desgarro?
La contractura provoca una molestia difusa sin dolor intenso ni hematoma. Un dolor agudo, localizado, aparecido bruscamente durante el esfuerzo sugiere más bien una lesión estructural que conviene comprobar.
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