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Comparativa

Cómo adaptar tu práctica según el dolor?

«Sin dolor no hay recompensa» a veces tiene sentido, pero no siempre. Aquí te contamos cuándo el dolor debe detenerte y cuándo puedes seguir.

Tu dolor, descifrado en 1 minuto

Pregunta 1/4

¿Tiendes a seguir a tope incluso cuando aparece un dolor, diciéndote que ya se pasará?

Deportista sintiendo dolor durante el esfuerzo

La comparativa de un vistazo

Ignorar el dolor no es lo mismo que seguir con inteligencia, escuchándolo.

CriteriosIgnorar el dolorEscucharlo desde el principio
Riesgo de agravamiento
Rapidez en actuar
Complejidad del tratamiento necesario
Confianza en tu cuerpo a largo plazo
Consejo: ¿No estás seguro·a de tu perfil? Responde al cuestionario en la parte superior de esta página: te da una primera indicación en menos de un minuto.

Cómo interpretar la señal del dolor

Un dolor leve y estable, que no empeora de una sesión a otra, a menudo puede tolerarse adaptando la intensidad. Un dolor que aumenta, se vuelve más intenso o limita el movimiento es una señal de alarma que hay que tomar en serio, no superar a base de fuerza de voluntad.

El dato del fisio: el seguimiento diario de tus sensaciones en HOPP te ayuda precisamente a detectar estas variaciones y a ajustar tu programa antes de que el dolor se instale.
Nuestra opinión: El dolor no es un enemigo al que hay que silenciar: es información. El verdadero saber hacer no es ignorarlo ni pararlo todo ante la más mínima señal, es aprender a leerlo.

¿Cómo reconocer un dolor que hay que escuchar de inmediato?

No todos los dolores son iguales. Algunos son normales dentro de un proceso de adaptación, otros anuncian una verdadera lesión instalándose. Estos son los criterios que marcan la diferencia.

La evolución del dolor de una sesión a otra

Es el criterio más fiable. Un dolor que se mantiene estable, o que disminuye a lo largo de las sesiones, muestra que el tejido tolera la carga actual. Un dolor que aumenta, en cambio, indica que la carga supera lo que el tejido puede soportar por ahora: es la señal que hay que respetar por encima de todo.[1]

El dolor en reposo, no solo durante el esfuerzo

Una molestia que aparece solo durante el esfuerzo y luego desaparece suele ser menos preocupante que un dolor que persiste en reposo o que te despierta por la noche. Este último suele reflejar una inflamación más marcada que merece adaptar tu programa sin esperar.

La opinión del fisio: Siempre pido a mis pacientes que anoten su dolor sobre 10 antes y después de cada sesión.[1] Es sencillo, lleva diez segundos, y revela tendencias que no se ven por instinto.

Las señales de alarma que nunca hay que ignorar

Una hinchazón que aparece o se acentúa, una pérdida repentina de movilidad, un dolor que se vuelve intenso y localizado, o una sensación de inestabilidad articular son señales que justifican detener la actividad en cuestión y ajustar tu programa rápidamente.

¿Seguir haciendo deporte a pesar del dolor es realmente arriesgado?

Sí, si el dolor empeora y sigues sin cambiar nada. El tejido lesionado necesita una carga adaptada para cicatrizar: ignorar una señal que empeora equivale a exponerlo a un estrés que aún no puede soportar, lo que alarga el tiempo de curación y aumenta el riesgo de complicaciones.

Por qué “aguantar el dolor” no siempre es buena idea

El principio de la carga progresiva funciona cuando el dolor se mantiene estable o disminuye: es la señal de que el tejido se está adaptando.[2] Deja de funcionar cuando el dolor aumenta, porque eso significa que la carga ya supera la capacidad del tejido en ese momento. Seguir en ese caso mantiene la irritación en lugar de reducirla.

Lo que arriesga un tejido que se solicita a pesar del agravamiento

Una tendinopatía descuidada puede volverse crónica, un esguince mal gestionado puede dejar una inestabilidad duradera, y un dolor muscular ignorado puede evolucionar hacia una lesión más extensa. En la mayoría de los casos, el coste de haber esperado unos días para ajustar es mucho menor que el de haber ignorado la señal durante semanas.

Consejo: Anota tu dolor en una escala de 0 a 10 antes y después de cada sesión durante una semana. Si la tendencia sube, es el momento de ajustar, no de esperar.

Cómo te ayuda HOPP a hacer esta lectura cada día

El programa HOPP te pregunta tu percepción del esfuerzo (RPE) en cada sesión y ajusta automáticamente la carga según tus respuestas. Esto te evita tener que decidir solo·a entre «sigo» y «paro», y limita el riesgo de dejar que un dolor se instale por no haber sabido interpretarlo a tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Cómo reconocer un dolor que hay que escuchar de inmediato?

Un dolor que aumenta de una sesión a otra, que se vuelve más intenso en reposo, o que se acompaña de hinchazón o pérdida de movilidad debe alertarte. Por el contrario, una molestia leve y estable que no empeora suele poder tolerarse adaptando la intensidad.

¿Seguir haciendo deporte a pesar del dolor es realmente arriesgado?

Sí, si el dolor empeora y sigues sin cambiar nada. El tejido lesionado necesita una carga adaptada para cicatrizar: ignorar una señal que empeora equivale a exponerlo a un estrés que aún no puede soportar, lo que alarga el tiempo de curación.

¿Hay que parar siempre ante la más mínima señal de dolor?

No, pero hay que escucharlo e interpretarlo. Una molestia leve y estable a veces puede tolerarse adaptando la intensidad, mientras que un dolor que empeora de una sesión a otra es una señal que hay que respetar.

¿Cómo saber si mi dolor es normal o si debo preocuparme?

Un dolor que se mantiene estable o disminuye con las sesiones suele ser aceptable. Un dolor que aumenta, se vuelve más intenso o se acompaña de hinchazón debe alertarte.

Aprende a descifrar tu dolor

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Thibault Vignais, fisioterapeuta deportivo

Contenido escrito por Thibault Vignais

Fisio del deporte y osteópata, cofundador de HOPP

Eslogan HOPP: Vuelve al juego

Para saber más

Referencias científicas

  1. Silbernagel KG, Thomeé R, Eriksson BI, Karlsson J. Continued sports activity, using a pain-monitoring model, during rehabilitation in patients with Achilles tendinopathy: a randomized controlled study. American Journal of Sports Medicine, 2007;35(6):897-906. PubMed : pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17307888
  2. Smith BE, Hendrick P, Smith TO, Bateman M, Moffatt F, Rathleff MS, Selfe J, Logan P. Should exercises be painful in the management of chronic musculoskeletal pain? A systematic review and meta-analysis. British Journal of Sports Medicine, 2017;51(23):1679-1687. PubMed : pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28596288

Esta página se basa en publicaciones científicas revisadas por pares. Sigue siendo una herramienta de autoevaluación general y no sustituye el consejo médico.